Revista Cubana de Meteorología 27, Apr-Jun 2021, ISSN: 2664-0880
Tiempo y Clima
 
Estado del Clima en Cuba 2020. Resumen ampliado.
State of the climate in Cuba 2020. Extended summary.
 

iDCecilia Fonseca Rivera1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

iDDunia Hernández González1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

iDMilena Alpízar Tirzo1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

iDIdelmis T. González García1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

iDLaura Gil Reyes1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

iDVirgen Cutié Cancino1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

iDMarilee Martínez Alvarez1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

iDSinaí Barcia Sardiñas2Centro Meteorológico Provincial de Cienfuegos, Cuba

iDRansés Vázquez Montenegro1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

iDMarcelino Hernández González3Instituto de Ciencias del Mar, Cuba

iDBeatriz Velázquez Záldivar1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

iDRamón Pérez Suárez1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

iDNathalí Valderá Figueredo1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

 

1Instituto de Meteorología, La Habana, Cuba.

2Centro Meteorológico Provincial de Cienfuegos, Cuba

3Instituto de Ciencias del Mar, Cuba

 

*Autor para correspondencia: Cecilia Fonseca Rivera. E-mail: cecilia.fonseca@insmet.cu

 

RESUMEN

En el presente informe se realiza una descripción del estado del clima en Cuba durante el 2020, a partir del análisis del comportamiento de determinados indicadores y variables climáticas, así como de algunos factores que regulan la variabilidad del clima en Cuba y la región. Estos indicadores proporcionan la información más relevante con relación a las variaciones que se produjeron en el clima en el pasado año. La temperatura media anual fue la más alta desde 1951, al alcanzar un valor de 1.17 °C por encima de la media histórica del período 1961-1990. La temperatura media de la década 2011-2020 es la más elevada de los registros, y el 2020 acentuó aún más la tendencia al incremento de la temperatura media anual en Cuba. En correspondencia, se rompieron 82 nuevos récords de temperatura máxima y se estableció el récord nacional de temperatura máxima absoluta de Cuba con un valor de 39.7°C en el mes de abril. Se reportaron además siete eventos extremos por calor, que ubican al 2020 como el segundo de mayor frecuencia en cuanto a la ocurrencia de estos eventos. La influencia del evento AENOS se reflejó en la activa temporada ciclónica, aunque solo afectaron a Cuba directamente dos tormentas tropicales: Laura y Eta. Las precipitaciones mostraron una variabilidad anual marcada, con bajos reportes en los primeros meses del año. Este comportamiento propició la ocurrencia de sequía meteorológica y agrícola en parte del territorio nacional, la que disminuyó con el comportamiento de las lluvias en los meses del período lluvioso.

Palabras clave: 
estado del clima; temperatura; lluvia; variabilidad climática.
 
ABSTRACT

This report presents a description of the state of the climate in Cuba during 2020, based on the analysis of climate indices and variables behavior, as well as some factors that regulate the climate variability in Cuba and the region. These indices provide the most relevant information in relation to last year climate variations. The annual mean temperature was the highest since 1951, reaching a value of 1.17°C above the historical average for the period 1961-1990. The mean temperature for the decade 2011-2020 was the highest on record, and 2020 further accentuated the increasing trend of the annual mean temperature in Cuba. Correspondingly, 82 maximum temperature records were broken. Also, the value of 39.7°C registered in April, was set as the national record for absolute maximum temperature in Cuba. Seven extreme heat events were also reported, which place 2020 as the second most frequent in terms of the occurrence of these events. The AENOS event influenced the active hurricane season, although, only two tropical storms affected Cuba directly: Laura and Eta. Rainfall showed a marked annual variability, with low reports on the first months of the year. This behavior led to meteorological and agricultural drought in part of the national territory, which decreased with rain in the rainy season.

Key words: 
State of the climate; temperature; rain; climate variability.
 
 
 
INDICADORES MÁS RELEVANTES QUE REFLEJAN EL ESTADO DEL CLIMA EN CUBA
1. Condiciones Oceánicas-Atmosféricas
1.1. El Niño-Oscilación del Sur (ENOS)

Uno de los factores más importantes que regulan la variabilidad interanual del clima en Cuba es el evento ENOS. Su fase fría, se corresponde con los episodios de La Niña (AENOS) y se caracterizan por temperaturas de la superficie del mar inferiores a la media en el Pacífico oriental y por un fortalecimiento de los vientos alisios. La principal influencia de este evento sobre el clima de Cuba se relaciona con una mayor formación de ciclones tropicales durante la temporada ciclónica, aunque depende de la intensidad que alcance dicho evento y de su interrelación con otros factores moduladores del clima (Ballester et al., 1995Ballester, M.; González, C. & Pérez, R. 1995. Variabilidad de la ciclogénesis tropical en el Atlántico Norte. Informe de Resultado Científico, Instituto de Meteorología, 88 p.).

Los indicadores oceánicos y atmosféricos que caracterizan al evento ENOS se mantuvieron neutrales durante los cuatro primeros meses del año 2020. Sin embargo, a lo largo de las regiones central y oriental del Pacífico ecuatorial se observaron anomalías ligeramente cálidas de la temperatura superficial del mar (0-0.5°C), que incluso llegaron a incrementarse en abril (por encima de 1°C en algunas áreas). A partir del mes de mayo se inició un descenso gradual de la temperatura superficial del mar, como consecuencia del enfriamiento de las aguas subsuperficiales, hasta quedar establecidas las características propias de un evento AENOS débil en septiembre. De manera tal que al finalizar septiembre, predominaban las anomalías negativas (frías) de la temperatura superficial del mar sobre las regiones central y oriental del océano Pacífico ecuatorial, las cuales se extendieron durante el resto del año (Figura 1).

 
Fuente: Elaborado con GrADS 2.1 a partir de los datos del Reanálisis del NCEP/NCAR de la NOAA (Kalnay et al., 1996Kalnay, E.; Kanamitsu, M.; Kistler, R.; Collins, W.; Deaven, D.; Gandin, Lev; Iredell, Mark; Saha, Suranjana; White, Glenn; Woollen, John; & others 1996. “The NCEP/NCAR 40-Year Reanalysis Project”. Bulletin of the American meteorological Society, 77(3): 437-472, DOI: https://doi.org/10.1175/1520-0477(1996)077<0437:TNYRP>2.0.CO;2.), disponibles en: https://psl.noaa.gov/data/gridded/
Figura 1.  Anomalías promedio de temperatura de la superficie del océano (°C) durante el período septiembre-diciembre de 2020. Las anomalías fueron calculadas utilizando como referencia la norma climatológica 1971-2000.
 

En correspondencia, otros indicadores como el Índice de la Oscilación del Sur (SOI), el Índice ENOS (IE) y el MEI, así como los vientos en los niveles bajos y altos de la troposfera, se mantuvieron con valores propios de un evento AENOS. Al finalizar diciembre, la circulación atmosférica asociada con La Niña evidenció un fortalecimiento sobre el Océano Pacífico tropical coherente con la existencia del evento.

1.2. Circulación atmosférica

La circulación atmosférica sobre Cuba y mares adyacentes continuó la tendencia de años anteriores al mostrar patrones circulatorios anómalos, situación relacionada a la complejidad de las manifestaciones de la variabilidad natural del clima. Como promedio, prevalecieron anomalías negativas de presión atmosférica a nivel del medio del mar en el mar Caribe, Cuba, el golfo de México y gran parte del Atlántico tropical durante el año (Figura 2a). Esta situación estuvo asociada al tránsito, formación e intensificación de ciclones tropicales en el área.

 
Figura 2.  a) Anomalías de presión a nivel medio del mar de enero a diciembre de 2020 y b) presión atmosférica media al nivel medio del mar de enero a abril de 2020. Norma climatológica 1981-2010.
 

En el período enero-abril (Figura 2b), la vaguada frontal estuvo menos profundizada en latitud en comparación con la norma climática 1981-2010. Como resultado, la dorsal del anticiclón subtropical ejerció mayor influencia sobre la región y las anomalías de presión en superficie sobre el territorio nacional fueron positivas. Además, el anticiclón subtropical presentó valores superiores de presión en su centro. En niveles medios y altos prevalecieron anomalías positivas de geopotencial debido a la expansión al norte del cinturón de altas presiones subtropicales, las cuales fueron más pronunciadas sobre el occidente de Cuba, el golfo de México y el sur de Estados Unidos.

Durante el período lluvioso (mayo-octubre) las anomalías de presión en superficie sobre Cuba fueron negativas, asociadas a una influencia más débil de las altas presiones subtropicales, en comparación con la norma climatológica 1981-2010. El anticiclón subtropical del Atlántico se desplazó al noroeste y mostró un debilitamiento en su porción sur y fortalecimiento al norte. Como resultado de su desplazamiento, aparecieron presiones más bajas sobre todo el Atlántico tropical. Las bajas presiones sobre el mar Caribe, Cuba y el golfo de México obedecieron a la formación, intensificación y tránsito de ciclones tropicales sobre el área.

En los niveles medios y altos de la troposfera, las anomalías de geopotencial fueron positivas, con una expansión al norte del cinturón de altas presiones subtropicales. Resaltó, además, la influencia sobre Cuba de un centro de alto geopotencial extendido de forma zonal desde México hacia el mar Caribe. La Vaguada Tropical Troposférica Superior (TUTT, por sus siglas en inglés) extendió su eje más al suroeste que lo usual, llegando hasta la porción norte del arco de las Antillas Menores; no obstante, presentó alturas del geopotencial más elevadas en sus inmediaciones, en comparación con la norma climatológica.

En los meses de noviembre y diciembre, predominaron las altas presiones migratorias sobre el sudeste de Estados Unidos, lo que favoreció la intrusión de aire frío sobre el territorio nacional durante el último mes del año. Sobre Cuba y mares adyacentes predominaron valores normales de presión atmosférica en superficie y de altura geopotencial en el nivel de 500 hPa. En la alta troposfera (nivel de 200 hPa) el chorro subtropical reflejó un desplazamiento al sur, en comparación con la media climática 1981-2010, e influyó en el comportamiento más activo de los frentes fríos en diciembre, al superar la norma para el mes.

1.3. Frentes Fríos

Un total de 17 frentes fríos afectaron a Cuba en el año 2020. Según la fuerza de los vientos, dos de ellos se catalogaron como moderados y el resto de los sistemas fueron débiles. Por otro lado, de acuerdo al giro de los vientos, todos fueron de tipo clásico. En general, la actividad frontal en el 2020 fue menos activa que lo normal1

La clasificación de los frentes fríos y de la temporada invernal mostrados son preliminares al momento de realizar este informe y pudieran sufrir modificaciones; para las estadísticas finales deben consultar el resumen de la temporada invernal 2020.

. Lo anterior es una consecuencia directa de la disminución observada durante las últimas décadas de la intensidad y amplitud de la circulación de latitudes medias en las inmediaciones de Cuba (INSMET, 2020aINSMET. 2020a. Boletín de Vigilancia del Clima. (ser. BVC), La Habana: Centro del Clima, Instituto de Meteorología.).

1.4. El nivel del mar en Cuba

El nivel medio del mar mensual relativo (Pugh, 1987Pugh, D. 1987. Tides, surges, and mean sea-level. Chichester ; New York: J. Wiley, 472 p., ISBN: 978-0-471-91505-8.) durante el año 2020, presentó valores más elevados que el Ciclo Anual Medio (CAM) calculado a partir de las mediciones del nivel del mar realizadas ininterrumpidamente entre 1966 y el 20052

Al momento de este reporte solo se pudo contar con datos del 2020 de la estación Siboney, localizada en La Habana en los 23°05,6´ N y 82°28,2´ W.

(Hernández-González & Marzo-Lovaina, 2009Hernández-González, M. & Marzo-Lovaina, O. 2009. “Variabilidad estacional del nivel del mar en el Archipiélago cubano”. Serie Oceanológica, (6): 15, ISSN: ISSN 2072-800x.). En el mes de junio ocurrió la máxima desviación del nivel medio del mar mensual relativo (NMM-R) con respecto al CAM resultando de 29.4 cm y en septiembre la mínima desviación anual de 21.03 cm. El valor medio mensual más alto ocurrió en octubre con 37.87 cm (Figura 3).

Lo anteriormente expuesto, con relación a la variabilidad estacional (Figura 3), se encuentra en correspondencia con el ascenso del nivel medio del mar relativo a largo plazo en Cuba, según los registros de la estación Siboney (Figura 4). En 2020 el valor medio anual resultó igual a 30.41 cm.

 
Figura 3.  Ciclo anual medio del nivel medio del mar relativo en la estación mareográfica Siboney durante 2020 referido al cero geodésico
 

 
Figura 4.  Variabilidad interanual del nivel medio del mar relativo en la estación mareográfica Siboney entre 1966 y 2020
 

La variabilidad interanual del nivel medio del mar relativo en Siboney (Figura 4), que muestra una interrupción de las mediciones durante meses o años completos entre 2005 y el 2017, permite inferir que ha ocurrido un aumento sostenido del nivel medio del mar hasta el 2020, lo cual se puede apreciar al comparar esta serie de valores medios anuales con las de otras estaciones mareográficas (Figura 5). Se puede observar que los valores medios anuales hasta el 2000 apenas sobrepasaron los 15 cm, mientras que en los últimos cinco años casi todos superaron los 10 cm, notándose un aumento sostenido a partir del 2004.

 
Figura 5.  Variabilidad interanual del nivel del mar relativo en cinco estaciones mareográficas cubanas
 

La sobreelevación de los valores medios mensuales y el aumento sostenido del nivel medio del mar en 2020 pueden estar dando lugar a mayores presiones sobre los ecosistemas costeros y la población local (Hernández et al., 2015Hernández, M.; Martínez, C. A. & Marzo, O. 2015. “Consequences of sea level variability and sea level rise for Cuban territory”. Proceedings of the International Association of Hydrological Sciences, 365: 22-27, ISSN: 2199-899X, DOI: 10.5194/piahs-365-22-2015.) y en tal sentido se hace necesario reforzar procesos tales como:

  • Aumento del retroceso de la línea de costa e incremento gradual de las áreas sumergidas a expensas de las emergidas.

  • Aumento de la intrusión marina.

  • Aumento de los efectos de las inundaciones costeras.

  • Mayor exposición de edificaciones y viales costeros y un consecuente aumento de la necesidad de más inversiones en infraestructuras de protección costera o relocalización de la población local.

2. Comportamiento de la temperatura del aire

La temperatura media anual de Cuba durante el año 2020 fue las más alta desde 1951, al alcanzar un valor de 1.17 °C por encima de la media histórica del período 1961-1990, que es de 25.5 °C. Los reportes de temperaturas superiores a la media fue un fenómeno generalizado durante el 2020, de manera tal que fue un año sumamente cálido, caracterizado por anomalías positivas (cálidas) en todos los meses, con excepción del mes de diciembre. En particular, los meses de junio a septiembre fueron los de mayor registro con temperaturas medias superiores a los 28 °C. De tal forma, el año 2020 contribuye a acentuar la tendencia al incremento de la temperatura media en Cuba. Asociado a dicho incremento, la década 2011 - 2020 ha sido más cálida que todas las décadas precedentes de las que se tienen mediciones (Figura 6).

El año comenzó con elevadas anomalías positivas de la temperatura media, siguiendo el comportamiento del año anterior. Enero y febrero con el registro de temperaturas medias más altas, ocuparon el cuarto y tercer lugar respectivamente desde 1951. En marzo, aunque los valores no fueron tan elevados como los meses anteriores, se registró una anomalía de 0.9 °C. En correspondencia con las anomalías positivas observadas durante estos meses, se reportaron nueve récords de temperatura máxima durante enero, diez en febrero y ocho en marzo.

 
Figura 6.  Temperatura media anual de Cuba durante el período 1951-2020. Norma climatológica referida al período 1961-1990
 

El mes más significativo fue abril, al reportar una temperatura media de 27.6 °C lo que representa una anomalía de 2.8 °C, constituyendo el más cálido desde 1951, superando al año 2015. Cuba durante este mes se mantuvo bajo la débil influencia de las altas presiones subtropicales en superficie. Esta situación meteorológica impuso el predominio de días consecutivos con poca nubosidad, escasas lluvias, mayor radiación solar, vientos débiles y baja humedad, lo que constituyeron condiciones ideales para el incremento gradual de las temperaturas hasta alcanzar valores extremos. Como consecuencia se reportaron temperaturas máximas muy elevadas desde finales de la primera decena del mes. En la tarde del día 10 se registraron temperaturas máximas iguales o superiores a los 35 °C en 27 estaciones meteorológicas; y en nueve de ellas se registraron nuevos récords para el mes.

Es muy importante destacar que se registraron un total de 30 nuevos récords de temperatura máxima en abril. Entre ellos, el nuevo récord de temperatura máxima absoluta para Cuba, de 39.7 °C, reportado el día 12 en la estación meteorológica de Veguitas, en la provincia de Granma. También se registró un nuevo récord absoluto de temperatura máxima para la estación meteorológica de Casablanca, con un valor de 38.5 °C en este mismo mes. En los restantes meses se registraron 25 récords de temperatura máxima en varias estaciones del país, excepto en el mes de diciembre donde no se registró ninguno. Por otro lado, enero constituyó el único mes donde se registraron récords de temperatura mínima, con un total de 6 récords.

Las anomalías estandarizadas de las temperaturas medias extremas también tuvieron un comportamiento singular. En la mayor parte del territorio nacional se observaron anomalías estandarizadas positivas de las temperaturas máxima y media, superiores a 2.0 (categoría en extremo por encima de la norma), principalmente en los meses de abril (Figura 7), junio, agosto, septiembre y octubre. En el resto del año, las anomalías estandarizadas de las temperaturas extremas mostraron valores positivos en la mayor parte del país, que se corresponden con el rango de anomalías ligeramente por encima a muy por encima de la norma.

 
Figura 7.  Anomalías estandarizadas de las temperaturas media (superior izq.), máxima (superior der.) y mínima (inferior centro) en el mes de abril. Norma climatológica referida al período 1971-1990
 

Diciembre de 2020 constituyó el único mes del año donde no se registraron récords de temperatura en ninguna de las estaciones meteorológicas. Además, fue el único mes donde se registraron anomalías negativas de las temperaturas. Este comportamiento puede ser observado en la distribución espacial de las anomalías estandarizadas de las temperaturas extremas donde se observaron valores en la norma en la mayor parte del territorio nacional, o ligeramente por debajo de la norma principalmente en las anomalías estandarizadas de las temperaturas máximas (Figura 8). Por otro lado, las anomalías estandarizadas de las temperaturas mínimas mostraron anomalías ligeramente por encima en la región oriental del país.

 
Figura 8.  Anomalías estandarizadas de las temperaturas media (superior izq.), mínima (superior der.) y máxima (inferior centro) en el mes de diciembre. Norma climatológica referida al período 1971-1990
 

3. Condiciones bioclimáticas

El 2020 se caracterizó por presentar anomalías estandarizadas positivas de la temperatura efectiva (TE) y temperatura efectiva equivalente (TEE) en gran parte del país. En los meses del período poco lluvioso, los valores estuvieron por encima de la norma fundamentalmente en localidades de la provincia de Sancti Spíritus y de las provincias orientales. Durante el período lluvioso, se reportaron valores muy por encima de la norma en casi todos los meses, siendo la mitad oriental la que presentó las mayores anomalías. Todo esto se tradujo en un incremento de las sensaciones térmicas3

La sensación térmica representa la temperatura que siente una persona frente a una determinada combinación de temperatura del aire y humedad relativa (u otra variable de humedad). La menor o mayor sensación de incomodidad también se ve influida por la velocidad del viento, así como, por supuesto, los efectos sobre una persona son variables en función de la edad, sexo, alimentación, el estado de salud, las características corporales, vestimenta, nivel de actividad física, su metabolismo y el entorno.

calurosas y una disminución de las sensaciones más frescas. Resultó interesante el comportamiento del mes de abril por presentar los valores más elevados de la TE y TEE, en correspondencia con los valores extremos de temperatura del aire reportados.

En los meses de enero a marzo y diciembre, predominaron sensaciones ligeramente frías en horas de la mañana. Sin embargo, a partir de abril comenzaron a manifestarse las sensaciones confortables que fueron extendiéndose progresivamente por todo el territorio nacional durante los meses siguientes, y en el trimestre junio-julio-agosto llegaron a manifestarse sensaciones calurosas a esa hora del día, en determinadas áreas del país (Figura 9).

En las tardes las sensaciones térmicas fueron calurosas en gran parte del país y en casi todos los meses del año, e incluso llegaron a ser muy calurosas desde junio hasta septiembre, particularmente en agosto. Sin embargo, en los meses de enero, febrero, marzo y diciembre, se manifestaron además sensaciones confortables (Figura 10).

 
Figura 9.  Sensación térmica media determinada a partir de la temperatura efectiva (TE) a la 7:00 am Hora local o 12:00 UTC durante el 2020
 

 
Figura 10.  Sensación térmica media determinada a partir de la temperatura efectiva (TE) a la 1:00 pm Hora local o 18:00 UTC durante el 2020
 

En correspondencia con lo anterior, se reportaron como promedio 74 días con CCI4

La evaluación de los extremos bioclimáticos asociados al calor se realiza a partir del indicador conocido como Condición de Calor Intenso (CCI), propuesto por Guevara et al., 2009Guevara, A. V.; Santana, M.; León, A.; Paz, L. R. & Campos, A. 2009. “Las condiciones de calor intenso (CCI) como indicador de extremos bioclimaticos en la Habana, Cuba”. Territorium, (16): 37-48, ISSN: 1647-7723, 0872-8941, DOI: 10.14195/1647-7723_16_4..

(sin viento) en el año, aunque en las zonas costeras se llegaron a reportar 150 días con esta condición (Figura 11). El efecto del viento disminuyó la ocurrencia de sensaciones muy calurosas en los meses de verano y, por tanto, provocó una reducción en la cantidad de días con CCI.

Por su parte, la cantidad de días con la condición de frío intenso (CFI5) con viento (Figura 12) no abarcó todo el territorio nacional y en las zonas en que se reportaron solo llegaron a manifestarse hasta 12 días. Sin embargo, en las estaciones de Topes de Collantes y la Gran Piedra se reportaron 39 y 164 días con esta condición, respectivamente.

 
Figura 11.  Cantidad de días con Condición de Calor Intenso (CCI) a) sin viento y b) con viento durante el 2020
 

 
Figura 12.  Cantidad de días con Condición de Frío Intenso (CFI) a) sin viento y b) con viento durante el 2020
 

En resumen, desde el punto de vista bioclimático, coherente con el incremento de la temperatura, fue un año caluroso con predominio de sensaciones térmicas de confortables a muy calurosas. En varias ocasiones estas sensaciones se manifestaron por varios días consecutivos, las que pudieron causar malestar en la población.

4. Comportamiento de la lluvia

El 2020 fue un año caracterizado por un marcado contraste en los acumulados de las lluvias entre los primeros meses y el segundo semestre del año. Entre enero y abril se registraron valores de precipitación por debajo de la media histórica de cada mes, mientras que a partir de mayo y hasta noviembre (con excepción de junio y septiembre) los valores reportados estuvieron por encima de la norma (Figura 13). Enero y febrero finalizaron con solo 25.6 mm y 18.9 mm respectivamente de lluvia como promedio en todo el territorio. El valor reportado en febrero, constituyó el sexto menos lluvioso de la serie 1961-2020, representando una anomalía estandarizada de -1.42, que clasifica en la categoría de déficit moderado según el índice de precipitación estandarizada. Las regiones central y oriental del Cuba fueron las menos favorecida con 15.9 mm y 15.1 mm como promedio, respectivamente. Para la región oriental, constituyó el tercero más seco de los registros para el mes.

 
Figura 13.  Marcha anual de la precipitación en Cuba. Línea roja representa la media del período 1971-2000
 

Los meses de marzo y abril registraron también un marcado déficit de precipitación en todo el país. Los bajos acumulados reportados en marzo en las tres regiones del país (clasificados en extremo por debajo de la norma), contribuyeron a que el mes clasificara como el más seco del período 1961-2020. Por su parte abril, que es el último mes del período poco lluvioso en Cuba y el segundo más lluvioso dentro de dicho período, finalizó también con déficit en los acumulados de lluvia en todo el territorio nacional. En este mes, la región menos favorecida fue la oriental, en la que solo precipitaron 17.9 mm como promedio, lo que representó una anomalía estandarizada de -2.16, ubicándose como el tercer abril menos lluvioso desde que se tienen registros para esta zona del país.

Los déficits reportados en los cuatro primeros meses del año, trajeron como consecuencia que el período poco lluvioso (noviembre 2019-abril 2020) cerrara con un poco más del 80 % del territorio cubano con déficit en los acumulados de las lluvias (Figura 14).

 
Figura 14.  Acumulados de lluvia del período poco lluvioso 2019-2020 en Cuba expresados según el Índice de precipitación estandarizada (SPI). Norma 1971-2000
 

En mayo, las lluvias reportadas contribuyeron a que el mes clasificara como el quinto más lluvioso desde 1961. Mientras que julio a pesar de ser uno de los meses que menos aporta a los totales de precipitación del período lluvioso en Cuba, finalizó también con valores por encima de la norma en todo el territorio nacional. Para Cuba, constituyó el 9no más lluvioso con un acumulado promedio de 163.6 mm.

En los meses de octubre y noviembre las lluvias reportadas estuvieron por encima de su valor normal para el mes. Particularmente en noviembre, mes en que se inicia el período poco lluvioso en Cuba, las lluvias estuvieron en extremo por encima de la norma en todo el territorio nacional. Con un acumulado promedio de 204.9 mm, que representa una anomalía de 2.5 mm, noviembre clasificó como el más lluvioso desde 1961 hasta la fecha. Este comportamiento estuvo condicionado por los altos acumulados de lluvia reportados en las tres regiones del país. En occidente el promedio acumulado fue de 159.6 mm, en el centro fue de 249.3 mm y en el oriente 195.1 mm. Estos valores representaron el 3ro, 1ro y 3ro de la serie, respectivamente.

El comportamiento antes referido, condicionado fundamentalmente por los procesos propios de esta época del año, entre los que se incluyen el tránsito de ondas tropicales al sur de Cuba y la afectación, indirecta o directa de organismos ciclónicos tropicales, trajeron como consecuencia que el período lluvioso cerrara con abundantes lluvias en todo el país (Figura 15), a pesar de que comenzó este período con déficits significativos. De igual manera, contribuyeron a que al finalizar el 2020, el 95 % del territorio, cerrara con un balance positivo y no presentara afectación por sequía en ninguna de sus categorías.

 
Figura 15.  Acumulados de lluvia del período lluvioso del 2020 en Cuba expresados según el Índice de precipitación estandarizada (SPI). Norma 1971-2000
 

5. Fenómenos extremos de fuerte impacto en el 2020

En esta sección se describen algunos fenómenos de fuerte impacto que tuvieron lugar en el 2020.

5.1. Indicadores de extremos climáticos

Los indicadores de extremos climáticos5

Indicadores de extremos climáticos describen las características particulares de los cambios observados en los extremos del tiempo y el clima, a través de su frecuencia, amplitud y persistencia. El Grupo de Expertos en Detección e Indicadores de Cambio Climático (ETCCDI, por sus siglas en inglés) definió un conjunto básico de 27 indicadores descriptivos de extremos, derivados de las temperaturas extremas y la precipitación) para obtener una descripción uniforme de los cambios observados a escala global http://cccma.seos.uvic.ca/ETCCDI

más relevantes durante el año fueron los relacionados con los extremos de temperatura, en correspondencia con el comportamiento de esta variable mostrado en la Sección 2. Siguiendo la tendencia de los últimos años, el 2020 se caracterizó por presentar altos por cientos de días y noches cálidas e incremento en la persistencia de días con temperaturas máximas por encima del percentil 90 en la mayoría de las estaciones meteorológicas de referencia.

El por ciento de noches cálidas, expresadas por el indicador TN90p, resultó ser el más alto del período 1980-2020 en las estaciones de Casablanca, Yabú, Jovellanos, Camagüey, La Tunas y Punta Lucrecia (Figura 16) y en el resto de las estaciones de referencia estuvo entre los seis de más altos registros del período. Resultó relevante el por ciento de noches cálidas ocurridas en varios meses, fundamentalmente en abril y agosto. En el mes de abril, constituyó récord en seis de las doce estaciones de referencia: Cabo de San Antonio (53 %), Casablanca (70 %), Jovellanos (73 %), Caibarién (76 %), Camagüey (66 %) y Punta Lucrecia (53 %).